365 amigos
La Matutina Digital
Libres en Jesús
Por: Joseph Quimbihurco - Ecuador
Romanos, 7:24
¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
¿Alguna vez sentiste que lo que hacías no era suficiente? ¿Alguna vez sentiste que te faltaba algo más por hacer? Eso es lo muchos de nosotros sentimos, un vacío en la historia, una pregunta inconclusa, un silencio que no te deja avanzar. Exactamente ese sentimiento se apoderó de ser por mucho tiempo. Por más que me esforzaba por cumplir con las expectativas de cada día en todos los aspectos y sobretodo en el ámbito espiritual, resultaba más difícil en caminar mi mente a un pensamiento que no fuera banal. Si alguna vez sentiste esa presión sobre ti mismo, te voy a dar la clave especial, no lo hagas. No es necesario que nos esforcemos por hacer el bien, sin antes entender de dónde procede el bien. El bien no procede de mi, por eso no me puedo esforzar por algo que no me nace. El hacer bien es un origen divino, muchas veces pensamos que como cristianos nos tenemos que esforzar por hacer lo bueno, pero es un error si no has dejado que aquel que hace lo bueno nazca en ti. Cristo Jesus nos dejó el ejemplo vivo de como vivir un cristianismo real que no sé preocupe por cumplir con las acciones, es llevar una comunión diaria, es pedir la voluntad de Dios en nuestras vidas y cada día dejar morir el Yo que vive en cada uno de nosotros. Un secreto para saber que estás haciendo las cosas bien es hacer las cosas que te nazcan del corazón sin esperar nada y sentir verdadero gozo y felicidad.
Que Cristo pueda morar hoy en tu vida y que la paz que recibas de él la puedas compartir con los que te rodean.
Comentarios (0)