365 amigos
La Matutina Digital
El Dios que te ama incondicionalmente
Por: Anggie Martinez - Ecuador
Romanos 5:8
Pero Dios demuestra su amor hacia nosotros en qué siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros
Algo de lo que podemos estar muy seguros es del amor incondicional de Dios hacia nosotros. Déjame compartirte algo: el amor que Dios te quiere dar o te brinda, siempre es un amor sin condiciones. Su amor no tiene límites: Él ama al pecador, pero aborrece el pecado.
Nosotros, en cambio, amamos bajo condiciones: si la persona es bonita, si su carácter es agradable. Pero si no hay cualidades buenas o agradables a la vista, dejamos de amar de inmediato.
Cuando cometemos errores, cuando nos equivocamos, dejamos de sentir respeto o consideración por parte de otras personas; así es el ser humano. Aunque merecemos todo el mal que pudiera sobrevenirnos, Dios decidió morir por nosotros para que seamos salvos. Se mostró amigo cuando éramos considerados su "enemigo".
Lo inexplicable del amor de Dios es que, siendo pecadores y sin justificación, me deja perpleja sin saber entender por qué me ama tanto. A pesar de todos los errores, todas las lágrimas que quizás le hago derramar por mi arrogancia, por mis dudas, por mi falta de fe, él solo quiere demostrarme su amor.
Él me ama porque sí, me ama por gracia, me ama porque soy la cosita más bella para él. Él solo quiere mi corazón, Él quiere que me humille ante él. Él se merece toda la honra y la gloria por amarme tanto, sabiendo que no me lo merezco.
Nosotros, en cambio, amamos bajo condiciones: si la persona es bonita, si su carácter es agradable. Pero si no hay cualidades buenas o agradables a la vista, dejamos de amar de inmediato.
Cuando cometemos errores, cuando nos equivocamos, dejamos de sentir respeto o consideración por parte de otras personas; así es el ser humano. Aunque merecemos todo el mal que pudiera sobrevenirnos, Dios decidió morir por nosotros para que seamos salvos. Se mostró amigo cuando éramos considerados su "enemigo".
Lo inexplicable del amor de Dios es que, siendo pecadores y sin justificación, me deja perpleja sin saber entender por qué me ama tanto. A pesar de todos los errores, todas las lágrimas que quizás le hago derramar por mi arrogancia, por mis dudas, por mi falta de fe, él solo quiere demostrarme su amor.
Él me ama porque sí, me ama por gracia, me ama porque soy la cosita más bella para él. Él solo quiere mi corazón, Él quiere que me humille ante él. Él se merece toda la honra y la gloria por amarme tanto, sabiendo que no me lo merezco.
Ahora, que harás con un amor así?. Seguiremos siendo egoístas, buscando razones donde no hay, peros injustificados? Le correspondería ese amor?
Comentarios (0)